Placer y salud

Los expertos en nutrición afirman que el pan es el complemento ideal para todo lo que comemos ya que contribuye a equilibrar nuestra dieta. Los glúcidos complejos, las vitaminas, los minerales y la fibra que contiene, satisfacen una buena parte de nuestras necesidades diarias de estos nutrientes.

En ocasiones, nos dejamos llevar por tópicos y damos cosas por descontado. Nunca está de más recibir algún que otro consejo de manos de un especialista.

¿Se recomienda comer pan cada día?

La dieta mediterránea es óptima para lograr una vida saludable porque es equilibrada y nos ayuda a protegernos de las principales enfermedades de nuestra sociedad. En este contexto, adquieren una importante relevancia los alimentos elaborados a partir de cereales ya que forman la base de la pirámide de la alimentación equilibrada.

La mitad de la energía diaria que necesitamos debe proceder de alimentos ricos en hidratos de carbono: derivados de cereales, legumbres y tubérculos. Por ello, los expertos en nutrición aconsejan comer cada día como mínimo un buen plato de pasta, legumbres, patatas o arroz, y que el pan esté presente en casi todas las comidas del día.

Recomendamos:

  • Rústica 250grs: Un sabor único en los bocadillos.


  • Pan de montaña 500grs: Expresión máxima de naturaleza gracias a la harina molida a la piedra y la masa madre natural.



¿Se puede perder peso comiendo pan?

Muchas personas creen que suprimir el pan de su alimentación es una de las mejores formas de vitar o corregir el exceso de peso pero es una afirmación errónea. Una dieta de adelgazamiento debe ser equilibrada, y para que así sea debe ingerirse la cantidad adecuada de alimentos con carbohidratos compuestos como nutriente principal. El pan es un ejemplo, y nos aporta energía, pero su consumo no es causa directa del aumento de peso, siempre que se respete la cantidad aconsejada.

Recomendamos:

  • Chusco integral 300grs: Respeta esas tostadas matinales.


  • Pan de fibra: Un poco menos de calorías y mucha fibra.



¿Es el pan un alimento básico en la alimentación infantil?

Durante la infancia también es importante transmitir hábitos saludables como los alimentarios, para que los más pequeños puedan adoptarlos y mantenerlos a lo largo de su vida. A partir de los 8 o 9 meses de edad, cuando el bebé ya puede introducir una proteína llamada gluten en su alimentación, se recomienda empezar a comer pan. En esta primera etapa, y hasta llegar a los 18 meses, aconsejamos que el pan ingerido no sea integral, ya que su aparato digestivo aún está madurando. El pan, además de proporcionar al niño nutrientes básicos para su desarrollo, constituye una buena herramienta de aprendizaje de los procesos de morder y masticar.

Recomendamos:

  • Trenza suiza 500grs: Tierno y sabroso. Disfrutarán en cada mordisco.


  • Payesito marcado 30grs: Un capricho para los más pequeños.



¿Es necesario el pan con fibras o integral?

La fibra es un nutriente de origen vegetal presente en las frutas, verduras, cereales integrales o no refinados y leguminosas. Nuestra dieta debe contener fibra de forma notable para asegurar una nutrición correcta y prevenir muchos de los principales problemas de salud de nuestra sociedad como el estreñimiento o el cáncer de colon o recto.

La cantidad de fibra ingerida diariamente debería ser de 25 a 30 gramos. Puede parecer poco, pero la media de consumo de fibra al día de los catalanes está por debajo de los 20 gramos.

Comer pan integral de manera cotidiana es un hábito muy recomendable para paliar el déficit de fibra. Otra posibilidad de alternar el pan integral con el blanco, dependiendo de los gustos personales o del tipo de comida.

Recomendamos:

  • Pan de 3 harinas: Respeta esas tostadas matinales.


  • Centeno con nueces: Un gran aporte de fibra, vitaminas y minerales.



También nos gustaría compartir con vosotros, diferentes situaciones particulares relacionadas con el consumo de pan.

OBESIDAD.

He seguido una dieta de adelgazamiento y he de mantener mi peso. ¿Puedo comer pan?

Uno de los principales retos después de hacer una dieta de adelgazamiento es mantener el peso y no recuperar los kilos que hemos perdido. Si hemos seguido una dieta de adelgazamiento correcta, en realidad hemos aprendido a alimentarnos bien y nos hemos reeducado en este sentido. Hemos adquirido unos hábitos saludables que en la etapa de mantenimiento del peso debemos seguir cumpliendo aunque de forma menos estricta. En cualquier tipo de alimentación es necesario ingerir una cantidad adecuada de hidratos de carbono porque esto nos ayuda a mantener el peso y la composición corporal. Una buena fuente de este nutriente es el pan.

Teniendo en cuenta estas dos consideraciones, la relación que habría que mantener con el pan en una dieta de mantenimiento podría consistir en aumentar un poco la ración de tostadas o el bocadillo de la mañana y volver a la buena costumbre de acompañar comidas y cenas con una ración de pan.

Recomendamos:

  • Pan de centeno, miel y avellanas: Un complemento vitamínico muy completo cargado además de fibra.


  • Barrita integral con cereales: Disfruta cuidándote.



EMBARAZO.

¿Es recomendable el consumo de pan durante el embarazo?

Para una mujer embarazada, alimentarse, decidir qué comprar, como cocinarlo… adquiere una importancia vital, ya que no sólo nutre su cuerpo, sino que tiene que tratar de ingerir los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo del feto.

Hoy en día se ha desmitificado el antiguo dicho de “hay que comer por dos” y sabemos que es muy importante controlar que el aumento de peso durante el embarazo sea el correcto, para lo que deberemos seguir una dieta equilibrada.

Los rasgos fundamentales de una buena alimentación son los siguientes: una buena ración de carbohidratos, una cantidad moderada de proteínas y evitar el exceso de grasas, sin olvidar que en la dieta de una mujer embarazada se ha de cuidar especialmente la ingesta de vitaminas y minerales.

El pan elaborado con granos enteros y a partir de diferentes cereales, frutos secos, leguminosas etc, reúne todos los requisitos mencionados, y , además, aporta fibra. Este nutriente es del todo recomendable en esta etapa, ya que uno de los problemas más comunes en las mujeres embarazadas es el estreñimiento.

Recomendamos:

  • Pan de fibra: Un gran aporte de fibra, vitaminas y minerales.


  • Centeno con nueces: Rico en grasas esenciales.



MENOPAUSIA.

Con la menopausia no quiero ganar peso, ¿puedo seguir comiendo pan?

Uno de los miedos de la mujer a partir de la menopausia, es ganar peso. Por eso, una de las medidas que se suele tomar, aunque errónea, es suprimir el pan de las comidas.

Durante la menopausia se produce una pequeña disminución de las necesidades energéticas, debido a cambios fisiológicos en el organismo. Sin embargo esto no implica que sea necesario eliminar elementos de la dieta, como el pan, ya que acabaríamos desequilibrando nuestra alimentación. Lo conveniente es reducir las calorías ingeridas a través de alimentos ricos en proteínas y grasas, sobre todo los de origen animal.

Por otro lado, con la menopausia aumenta en la mujer el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares o diabetes. Ésta es otra razón por la que, durante esta etapa de la vida, se recomienda reducir el consumo de alimentos de origen animal y tomar mucha fruta, verdura, legumbres y alimentos derivados de los cereales, como el pan. Si éste es rico en fibras y se ha elaborado a partir de varios cereales, frutos secos y alguna leguminosa como la soja, obtendremos aún más beneficios, ya que aportará gran cantidad de antioxidantes a nuestro organismo.

Recomendamos:

  • Pan de soja: Rico en aminoácidos que ayudarán a mantener un buen sistema circulatorio.


  • Chusco multicereales: Una gran variedad de semillas que aportan la fibra necesaria.



CIRCULACIÓN.

No puedo tomar sal, ¿también afecta esto al pan?

Dolencias como la hipertensión o algunos problemas circulatorios y renales, requieren una disminución del consumo de sal. A menudo partimos de la idea equivocada de que la única fuente de sal en nuestra dieta es el salero. Por eso, el hecho de no utilizar sal en la cocina ya nos convence de que seguimos una dieta adecuada. Sin embargo, la realidad es otra.

La sal, concretamente el sodio, que es el elemento que debemos restringir, está presente prácticamente en todos los alimentos y especialmente en las verduras, los quesos, las mantequillas, los embutidos y el pan.

Así pues, una de las mejores medidas que podemos tomar es el comer pan sin sal, aunque percibiremos inmediatamente que su sabor es distinto al del pan que comíamos hasta entonces. Para intentar que este cambio se note lo menos posible, lo mejor es comer pan que siga el proceso de panificación tradicional a base de ingredientes de calidad. De esta manera, aunque sea sin sal, el pan tendrá un sabor parecido al de siempre y no nos supondrá un sacrificio incluirlo en nuestra dieta. Merece la pena.

Recomendamos:

  • Francés sin sal: Todos los nutrientes del pan y muy poco sodio.



COLESTEROL.

Mi nivel de colesterol es alto

Cuando tenemos el colesterol alto y nos dicen que tenemos que hacer dieta, enseguida nos asaltan dudas e interrogantes y empezamos a preguntarnos qué hacemos mal o qué alimentos son los responsables del resultado de la analítica. El colesterol es imprescindible en nuestro organismo pero puede ocasionarnos problemas si lo tenemos en exceso. Las grasas de los alimentos de origen animal contienen colesterol, independientemente de cómo los cocinemos, mientras que los alimentos de origen vegetal no tienen. Por lo tanto, en una dieta para controlar el colesterol hemos de reducir de manera considerable la presencia de alimentos de origen animal y aumentar los de origen vegetal, como por ejemplo el pan.

Comer pan no nos aportará colesterol. Aunque veamos que en su composición hay un porcentaje de grasas, son de origen vegetal y en consecuencia, libres de colesterol. Por otro lado, aumentar la cantidad de fibra en nuestra dieta, contribuye a regular nuestros niveles de colesterol. Así, si escogemos un pan que incluya un gran aporte de fibras estaremos haciendo doblemente la mejor elección.

Recomendamos:

  • Pan de fibra: La mejor receta para cuidar nuestro colesterol.


  • Pan de centeno: Fantástico aporte de fibra.